A las 5 am de un jueves
de un año que no deberia existir.
Mis libros en el suelo me miran,
el reloj esta congelado sobre la mesa,
una mosca vuela furiosa sobre la cama.
A las 5 am, sentado al sur de todo
y al norte de nada.
Mis huesos escondidos bajo la piel
suenan ante un movimiento brusco
y es el unico sonido en el mundo.
A las 5 am, de un día entre miles,
escondido en el almanaque.
Si este lugar tuviera memoria,
mi ventana no se cansaria
de extrañarte.
martes 6 de marzo de 2012
domingo 12 de febrero de 2012
Sin saber volver
Abandonar el teatro,
dejar a tu ausencia
vestida de niña
bailando en el escenario.
Irse ahora,
antes de terminar este cigarrillo,
sin hacer ruido,
sin que nadie lo note.
Por la puerta de adelante,
la que le da la espalda al futuro
por que sabe que no existe tal cosa.
Abandonar este teatro
de butacas quemadas,
de telones incendiados,
de ausencias bailarinas.
Irse ahora,
irse sin saber volver.
dejar a tu ausencia
vestida de niña
bailando en el escenario.
Irse ahora,
antes de terminar este cigarrillo,
sin hacer ruido,
sin que nadie lo note.
Por la puerta de adelante,
la que le da la espalda al futuro
por que sabe que no existe tal cosa.
Abandonar este teatro
de butacas quemadas,
de telones incendiados,
de ausencias bailarinas.
Irse ahora,
irse sin saber volver.
viernes 6 de enero de 2012
Todo lo vivido, todo lo bebido
Quedarse y rompér la postal
que tenés detras de tu espalda,
quemar los libretos que nunca te aprendiste,
arañar las paredes donde alguna vez gritaste
que no podías más.
Esperar a que nuestras pesadillas dejen de soñarnos,
a que el que fuimos y el que seremos
dejen de pelear en el que somos.
Quedarse y recuperar la risa de cuando niños,
la inocencia que nos robo el pensar tanto,
volver a beber hasta la última gota de todo lo vivido.
Esperar a que el mundo caiga de las manos que no te sostuvieron,
a que la soledad deje de ser una palabra escrita con espantosos cuchillos,
sembrar el silencio en la boca de cada pena.
Quedarse y esperar,
no hay mucho mas que hacer.
que tenés detras de tu espalda,
quemar los libretos que nunca te aprendiste,
arañar las paredes donde alguna vez gritaste
que no podías más.
Esperar a que nuestras pesadillas dejen de soñarnos,
a que el que fuimos y el que seremos
dejen de pelear en el que somos.
Quedarse y recuperar la risa de cuando niños,
la inocencia que nos robo el pensar tanto,
volver a beber hasta la última gota de todo lo vivido.
Esperar a que el mundo caiga de las manos que no te sostuvieron,
a que la soledad deje de ser una palabra escrita con espantosos cuchillos,
sembrar el silencio en la boca de cada pena.
Quedarse y esperar,
no hay mucho mas que hacer.
jueves 22 de diciembre de 2011
Por el borde de mi vaso
Ya no hay lugar
donde esconder la tristeza,
donde encontrar palabras,
donde ahogar las voces.
El viento de la tarde
mueve las ventanas
y el telefono sigue coleccionando
charlas absurdas.
Ya no se desde donde
vienen las imagenes
que gobiernan mis días.
Una mosca pasea
por el borde de mi vaso
y me mira afilando sus patas.
Ya no hay fantasia ni recuerdo
que alcance para proyectarte
en estas paredes humedas.
donde esconder la tristeza,
donde encontrar palabras,
donde ahogar las voces.
El viento de la tarde
mueve las ventanas
y el telefono sigue coleccionando
charlas absurdas.
Ya no se desde donde
vienen las imagenes
que gobiernan mis días.
Una mosca pasea
por el borde de mi vaso
y me mira afilando sus patas.
Ya no hay fantasia ni recuerdo
que alcance para proyectarte
en estas paredes humedas.
sábado 26 de noviembre de 2011
Un hotel de mil soledades
Paso la noche acá,
en un hotel de mil soledades
donde se escucha a el mar de la desesperanza
que golpea su cabeza contra
un muelle que se ve a lo lejos
desde una ventana vestida
de telas de araña.
Paso la noche acá,
donde los pasos que se escuchan en el pasillo
nunca traen a nadie a esta habitación.
Un gallo espera para cantar
en un amanecer que nunca llega,
un cenicero se desborda,
un vaso se rompe en el suelo
sin hacer ruido.
Paso la noche acá,
en un hotel de mil soledades,
juntas y solas, viejas y nuevas,
mezclandose en la oscuridad
de las horas que esperan como un gallo
de plumas grises.
en un hotel de mil soledades
donde se escucha a el mar de la desesperanza
que golpea su cabeza contra
un muelle que se ve a lo lejos
desde una ventana vestida
de telas de araña.
Paso la noche acá,
donde los pasos que se escuchan en el pasillo
nunca traen a nadie a esta habitación.
Un gallo espera para cantar
en un amanecer que nunca llega,
un cenicero se desborda,
un vaso se rompe en el suelo
sin hacer ruido.
Paso la noche acá,
en un hotel de mil soledades,
juntas y solas, viejas y nuevas,
mezclandose en la oscuridad
de las horas que esperan como un gallo
de plumas grises.
lunes 14 de noviembre de 2011
Mis dedos como ramas
Soy Matias Anomiko
y recuerdo con nostalgia
cuando yo no era yo,
cuando decidí ser mi padre y mi madre
y mi propio hijo.
No podria enumerar las cosas que odio
pero, sin embargo, las cosas que quiero
las guardo bien
en el bolsillo de mi alma.
Soy Matias Anomiko
y caí desde un bar sucio y triste
hasta los pies del amor.
No hay flores en mis sabanas,
ningun pajaro usa mis dedos como ramas
y al eco de mi risa
se le suele olvidar sonar.
Soy Matias Anomiko
y mi nombre tiene sombras
que tapan el sol, que tapan la vista,
que tapan las letras que lo componen.
y recuerdo con nostalgia
cuando yo no era yo,
cuando decidí ser mi padre y mi madre
y mi propio hijo.
No podria enumerar las cosas que odio
pero, sin embargo, las cosas que quiero
las guardo bien
en el bolsillo de mi alma.
Soy Matias Anomiko
y caí desde un bar sucio y triste
hasta los pies del amor.
No hay flores en mis sabanas,
ningun pajaro usa mis dedos como ramas
y al eco de mi risa
se le suele olvidar sonar.
Soy Matias Anomiko
y mi nombre tiene sombras
que tapan el sol, que tapan la vista,
que tapan las letras que lo componen.
lunes 31 de octubre de 2011
De las dos maneras
Mis poemas se disuelven
en lagrimas que no lloro
pero que cuelgan de mis pupilas
como acrobatas.
¿A dónde irá a parar
mi alma rota
cuando deje de llover?
Mis pupilas sostienen
acrobatas que escriben sus poemas
con mis lagrimas añejas.
¿A dónde irá a parar la lluvia
cuando mi alma
abandone mis cansados huesos
y mis ojos dejen de ser un techo
que no me sabe cubrir?
en lagrimas que no lloro
pero que cuelgan de mis pupilas
como acrobatas.
¿A dónde irá a parar
mi alma rota
cuando deje de llover?
Mis pupilas sostienen
acrobatas que escriben sus poemas
con mis lagrimas añejas.
¿A dónde irá a parar la lluvia
cuando mi alma
abandone mis cansados huesos
y mis ojos dejen de ser un techo
que no me sabe cubrir?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
